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07.09.2014

Alcoholismo (Spanish)

Piénselo antes de beber
¿Disfruta de un trago de vez en cuando? Muchos lo hacemos a menudo, cuando socializamos con amigos y familiares. El beber alcohol puede ser beneficioso o dañino, dependiendo de nuestra edad, estado de salud, la situación en la que estemos, y por supuesto, de cuánto tomemos.

¿Piensa que a veces bebe demasiado? ¿Piensa que “todos” bebemos demasiado? A continuación, podrá ver los resultados de una encuesta nacional de 43.000 adultos llevada a cabo por los Institutos Nacionales de la Salud sobre el consumo de alcohol y sus consecuencias.

Consumo de alcohol entre adultos en Estados Unidos*
7 de 10 adultos sólo toman a niveles de bajo riesgo o no toman para nada
37% siempre toma a niveles de bajo riesgo
35% no toma para nada
28% toma en exceso o a niveles de alto riesgo
3 de 10 adultos toman a niveles que los exponen a riesgos tales como el alcoholismo, enfermedades hepáticas y otros problemas
* Aunque la edad mínima legal para beber en EE. UU. es 21, este sondeo incluyó a personas de 18 o más años de edad.

Para cualquiera que consuma alcohol, “Piénselo antes de beber” ofrece información valiosa, basada en estudios. La primera parte, “¿Cuánto es demasiado?”, responde a estas preguntas y más:
• ¿Cuál es la diferencia entre beber a niveles de bajo riesgo y beber a niveles riesgosos para su salud, o beber en exceso?
• ¿Por qué es preocupante que alguien tenga tolerancia al alcohol?
• ¿Cuáles son los signos que indican que el beber le está causando daño?

Muchas personas que beben mucho aún no tienen problemas relacionados con el alcohol y pueden reducir los riesgos de causarse daño disminuyendo el consumo. Sin embargo, para los casi 18 millones de estadounidenses que sufren de alcoholismo o problemas relacionados con el alcohol lo más seguro es dejar de beber.

La segunda parte de este libreto, “¿Está considerando un cambio?”, ofrece ideas, herramientas, y recursos para personas que eligen disminuir el consumo de alcohol o quieren dejar de beber. El éxito es muy probable para quienes son persistentes en sus esfuerzos. Incluso para aquellos con problemas de alcoholismo, los estudios demuestran que la mayoría se recupera, y en muchos casos, sin tratamiento profesional.

¿Qué le parece si revisa sus hábitos de beber y cómo pueden afectar su salud? “Piénselo antes de beber” puede ayudarle a comenzar el proceso.

¿Cuánto es demasiado?
¿Qué se considera una bebida? Mucha gente se asombra al aprender que se considera una bebida. En Estados Unidos, un trago “estándar” es cualquier bebida que contenga alrededor de 0.6 onzas fluidas o 14 gramos de alcohol “puro”. Aunque las bebidas que aparecen a continuación son de diferente tamaños, cada una contiene, aproximadamente, la misma cantidad de alcohol y cuenta como un trago.

¿Cuántos tragos hay en un envase común?
A continuación, se lista el número aproximado de tragos estándar en envases de differentes tamaños.

cerveza común licor de malta vino de mesa bebidas de graduación alcohólica de 80º o “licores"
12 fl oz = 1 12 fl oz = 1 750 ml (una botella regular de vino) = 5 un trago (un vaso de 1.5 oz/una botella de 50 ml) = 1
16 fl oz = 1.5 16 fl oz = 2 una copa o un cóctel = 1 o más
22 fl oz = 2 22 fl oz = 2.5 200 ml (una “media pinta”) = 4½
40 fl oz = 3 1/3 40 fl oz = 4.5

375 ml (una “pinta” o “media botella”) = 8½

750 ml (una “quinta”) = 17

Los ejemplos que aparecen sirven como punto de referencia para comparar. El contenido de alcohol puede variar mucho en distintos tipos de cerveza, vino, o licor de malta. Sin embargo, algunas diferencias pueden ser menores de lo esperado. Muchas cervezas ligeras, por ejemplo, tienen tanto alcohol como una cerveza común —alrededor del 85%, o un promedio del 4.2% versus 5.0% de alcohol por volumen (alc/vol)—.

Si bien conocer las medidas de las bebidas estándar es util como referente para la salud, puede ser que no reflejen las medidas que se acostumbra servir. Un cóctel, por ejemplo, puede contener uno, dos o más tragos, dependiendo del tipo de bebida alcohólica y la receta.

A veces, incluso un poco es demasiado
En algunas circunstancias, aun el consumo moderado (hasta 2 tragos en un día cualquiera para los hombres y 1 para las mujeres) puede ser demasiado. Lo más seguro es evitar el alcohol si:
• tiene pensado manejar u operar maquinaria,
• está tomando medicamentos que puedan interactuar con el alcohol,
• tiene una enfermedad médica que pueda empeorar con el consumo de alcohol,
• está embarazada o tratando de concebir

¿Tiene tolerancia al alcohol?
En tal caso, podría estar expuesto a mayor riesgo. Hay gente que necesita unos cuantos tragos para sentirse alegre o relajado. A menudo, no están conscientes que su tolerancia al alcohol no los protege de problemas relacionados con éste, si no mas bien es una razón de preocupación. Ellos tienden a tomar más, relacionarse con gente que toma mucho y desarrollar tolerancia al alcohol. Como resultado, están más expuestos a desarrollar el alcoholismo. Altos niveles de alcohol aumentan los riesgos de daño en el hígado, el corazón, y el cerebro, daños que pueden pasar desapercibidos hasta que es demasiado tarde. Además, los bebedores deben tomar conciencia de que aun cantidades moderadas de alcohol pueden afectar su habilidad para manejar, aun cuando no se sientan mareados por haber tomado.

¿Qué significa “consumo de alcohol de bajo riesgo”?
Un importante estudio a nivel nacional realizado entre 43.000 estadounidenses adultos por los Institutos Nacionales de la Salud muestra que sólo alrededor de 2 de cada 100 personas que beben entre los límites “en un día cualquiera” y “semanal”, que se describen a continuación, son alcohólicos o abusan del alcohol.

“Bajo riesgo” no significa “sin riesgo”. Aun dentro de estos límites, los bebedores pueden tener problemas si toman muy rápido, si padecen problemas de salud o son mayores de edad (se aconseja, tanto a mujeres como a hombres con más de 65 años, no tomar más de 3 tragos en un día cualquiera y no más de 7 en una semana). Dependiendo de su estado de salud y de cómo el alcohol le afecta, es probable que necesite consumir menos o nada.

¿Qué significa consumo excesivo o riesgoso de alcohol?
En general, para los adultos que gozan de buena salud, tomar más allá de los límites identificados anteriormente (en un día cualquiera o semanal) significa un consumo “excesivo” o “riesgoso”. Alrededor de 1 de cada 4 personas que beben en estas cantidades ya son alcohólicas o abusan del alcohol, y el resto está en mayor riesgo de desarrollar estos u otros problemas.

Tiene tanta importancia la cantidad que se bebe un día cualquiera como la frecuencia con que se bebe en exceso —es decir, más de 4 tragos en un día cualquiera para los hombres y más de 3 para las mujeres. Mientras más cantidad de tragos en un día y más cantidad de días que bebe en exceso, mayor es el riesgo de desarrollar problemas.

¿Por qué los límites de bajo riesgo para las mujeres son diferentes a los de los hombres?
Algunos estudios muestran que las mujeres comienzan a tener problemas relacionados con el alcohol aun cuando consumen niveles más bajos que los hombres. Una de las razones es que, en promedio, las mujeres pesan menos que los hombres. Además, el alcohol se distribuye a través del agua en el organismo, y libra por libra, el organismo de las mujeres retiene menos agua comparado con los hombres. Entonces, después de que un hombre y una mujer del mismo peso toman la misma cantidad de alcohol, el nivel de concentración de alcohol en la sangre de la mujer tiende a ser mayor, lo que la expone a un mayor riesgo.

¿Cuánto beben los adultos estadounidenses?
La mayoría —7 de cada 10— se abstienen o toman dentro de los límites considerados de bajo riesgo. Usted, ¿en qué grupo se encuentra?
El l 9 % bebe más allá de ambos límites identificados como “en un día cualquiera” y “semanal” = riesgo más alto
El 19 % bebe más allá de los límites identificadoscomo “en un día cualquiera” o “semanal” = alto riesgo
El 37% bebe dentro de los límites identificadoscomo bajo riesgo = bajo riesgo
El 35% nunca bebe alcohol

¿Cuál es el daño?
Beber no siempre es dañino. Quizá usted haya escuchado decir que beber de manera ligera o moderada regularmente, (desde 1/2 hasta 1 trago al día para las mujeres y 2 para los hombres) hasta podría llegar a ser bueno para el corazón. Pero cuando se consume alcohol en exceso, cualquier beneficio potencial queda eliminado por el riesgo al daño.

Lesiones. Beber demasiado incrementa las probabilidades de que se lastime o, incluso, muera. El alcohol es un factor causal, por ejemplo, en el 60% de las quemaduras fatales, ahogos y homicidios; el 50% de las lesiones traumáticas graves y las agresiones sexuales, y el 40% de las muertes ocasionadas por accidentes automovilísticos, suicidios y caídas mortales.

Problemas de salud. Los bebedores excesivos tienen un mayor riesgo de contraer enfermedades hepáticas, enfermedades del corazón, trastornos del sueño, depresión, derrame cerebral, sangrado del estómago, infecciones de transmisión sexual causadas por sexo sin protección, y varios tipos de cáncer. También pueden presentar problemas para controlar la diabetes, presión arterial alta y otras condiciones.

Defectos de nacimiento. Beber durante el embarazo puede causar daño cerebral y otros graves problemas al bebé. Dado que aún no se conoce si existe una cierta cantidad de alcohol que pudiera ser segura para el bebé en desarrollo, las mujeres embarazadas o que puedan quedar embarazadas no deberían beber.

Trastornos por consumo de alcohol. Conocidos generalmente como alcoholismo y abuso de alcohol, son enfermedades que los médicos pueden diagnosticar cuando un paciente que bebe causa con ello aflicción o daño. En los Estados Unidos, alrededor de 18 millones de personas sufren trastornos por consumo de alcohol.

¿Está considerando un cambio?
Para disminuir el consumo o abandonarlo. . .

Si usted está considerando cambiar su forma de beber, tendrá que decidir entre reducir el consumo o dejar de beber. Es una buena idea el discutir las diferentes opciones con un médico, un amigo o alguien en quien usted confíe. Abandonar la bebida es muy recomendable si:
• intenta reducir el consumo, pero no logra permanecer dentro de los límites establecidos,
• ha tenido un trastorno por consumo de alcohol o presenta síntomas,
• presenta una condición física o mental causada o empeorada por el consumo,
• está tomando un medicamento que interactúa con el alcohol,
• está o puede quedar embarazada.

Si usted no presenta ninguna de estas condiciones, hable con su médico para determinar si debe disminuir o abandonar el consumo de alcohol, basado en factores tales como:
• antecedentes familiares con problemas de alcohol
• su edad
• si ha sufrido lesiones relacionados con la bebida
• síntomas tales como trastornos del sueño y disfunción sexual

Si usted decide reducir el consumo, lea los límites para el consumo de bajo riesgo.

Planificación para el cambio
Aun cuando se haya comprometido a cambiar, es posible que, de vez en cuando, tenga sentimientos encontrados. Hacer un “plan de cambio” por escrito lo ayudará a afianzar sus metas, entienda por qué quiere alcanzarlas y cómo piensa hacerlo.

Refuerce su decisión con recordatorios.
Utilice tecnología que lo ayude. El cambio puede ser duro, así que es mejor disponer de recordatorios concretos de por qué y cómo ha decidido hacerlo. Algunas opciones estándar incluyen llevar un plan de cambio en la billetera o usar notas adhesivas en su casa. Si tiene un computador o teléfono celular considere estas ideas de alta tecnología:
• Llene el formulario del plan de “cambio” en línea en el sitio web “Piénselo antes de beber”, y envíe un correo electrónico a su cuenta personal (no a la del trabajo) para revisarla cada semana.
• Almacene sus objetivos, sus razones o estrategias en el teléfono celular en mensajes de texto breves o entradas de notas que usted pueda recuperar fácilmente cuando lo aceche el impulso.
• Programe el calendario del teléfono celular o de su correo electrónico para que le envíe mensajes automáticos con recordatorios o alertas cuando usted elija, por ejemplo, unas horas antes de salir.
• Invente contraseñas motivadoras que sean frases en código que usted ingresará cada vez como, por ejemplo: 1díaXvez, 1eroLO1ero, 0esfuerzo=0éxito.

Estrategias para disminuir el consumo
Pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia al reducir sus posibilidades de desarrollar problemas relacionados con el consumo de alcohol. He aquí algunas estrategias a probar. Marque dos o tres de las estrategias a continuación para probar dentro de la próxima semana o subsiguiente, y vaya añadiendo algunas más, según sea necesario. Si después de 2 ó 3 meses no ha progresado, considere dejar de beber por completo, busque ayuda profesional, o ambas cosas.

Lleve un registro. Lleve un registro de cuánto bebe. Encuentre una manera que funcione para usted, como llevando una tarjeta de 3x5 “ en la billetera, marcando el calendario de la cocina o haciendo anotaciones en el bloc de notas del teléfono celular, o en su asistente digital personal. Tomar nota de cada bebida antes de beber puede ayudar a disminuir la velocidad con la que se bebe cuando sea necesario.

Contar y medir sus bebidas. Conozca las medidas de tragos “estándar” para poder contar sus bebidas con precisión. Mida las bebidas en casa. Lejos de casa, podría ser difícil llevar la cuenta, en especial, con las bebidas mezcladas. A veces podría estar recibiendo más alcohol del que piensa. Con el vino, puede que tenga que pedir al anfitrión o camarero que no le “llene” la copa que aún está parcialmente llena.

Fíjese metas. Decida cuántos días a la semana quiere beber y cuántos tragos beberá esos días. Es una buena idea tener algunos días en los que no beba. Los bebedores con menores probabilidades de sufrir trastornos por consumo de alcohol permanecen dentro de estos límites: Para los hombres, no más de 4 tragos en un día cualquiera y 14 por semana, y para las mujeres, no más de 3 tragos en un día cualquiera y 7 por semana. Tanto a los hombres como a las mujeres mayores de 65 años de edad se les aconseja, generalmente, no tomar más de 3 tragos en un día cualquiera y 7 por semana. Es posible que, dependiendo de su estado de salud, su médico le aconseje beber menos o nada.

Vaya despacio y ponga espacio. Cuando usted beba, hágalo con calma. Beba lentamente. No tome más de una bebida alcohólica estándar por hora. “Utilice separadores de bebidas” —entre una bebida alcohólica y otra, consuma una bebida sin alcohol, como agua, soda o jugo—.

Incluya alimentos. No beba con el estómago vacío. Coma algo para que el cuerpo absorba el alcohol de forma más lenta.

Busque alternativas. Si beber ha ocupado mucho de su tiempo, entonces ocupe el tiempo libre desarrollando nuevas actividades saludables, pasatiempos y relaciones, o renueve las que haya perdido. Si usted depende del alcohol para sentirse más cómodo en situaciones sociales, para manejar sus estados de ánimo o hacer frente a problemas, entonces busque otras formas saludables de controlar esos aspectos de su vida.

Evite los “desencadenantes”. ¿Qué le provoca el impulso a beber? Si ciertas personas o lugares lo tientan a beber incluso cuando usted no quiere, trate de evitarlos. Si ciertas actividades, momentos del día o sentimientos provocan el deseo, planifique hacer otra cosa en lugar de beber. Si beber en el hogar es un problema, tenga poco o nada de alcohol allí.

Plan para controlar impulsos. Cuando usted no puede evitar el desencadenante y lo supera el impulso a beber, considere estas opciones: Recuerde sus razones para cambiar (puede ayudar llevarlas consigo por escrito o almacenadas en un mensaje electrónico a los que pueda acceder fácilmente). O hable de estas cosas con alguien de confianza. O involúcrese en un ambiente sano, en actividades que lo distraigan, tales como el ejercicio físico o un pasatiempo que no implique beber. O, en lugar de luchar contra el sentimiento, acéptelo sin ceder, sabiendo que, pronto, como la cresta de una ola, pasará.

Conozca su “no”. Es probable que le ofrezcan una copa en momentos en los que no quiera una. Esté preparado con un amable y convincente “no, gracias”. Cuanto más rápido se pueda decir que no a estas ofertas, menor será la probabilidad de ceder. Dudar ofrece la oportunidad de pensar en excusas para rendirse.

Apoyo para dejar de beber
Las sugerencias de esta sección serán de mayor utilidad para las personas que se han vuelto dependientes del alcohol, y por lo tanto pueden tener dificultades para dejar de beber sin ayuda. Hay varios tratamiento disponibles que han sido probados. Sin embargo, no todos los tratamientos sirven para todos. Es una buena idea prepararse un poco, utilizando el internet o la biblioteca como recursos en busca de opciones de apoyo social y profesional que le atraigan, ya que será más probable que continúe con ellas (lea también los recursos que se ofrecen en el interior de la contraportada). Sus posibilidades que elabore un método que funcione para usted son excelentes.

Apoyo social
Uno de los desafíos que encaran las personas que dejan de beber es la reconstrucción de una vida que no incluya el alcohol. Para esto puede ser importante:
• educar a la familia y amigos
• desarrollar nuevos intereses y grupos sociales
• encontrar maneras gratificantes de pasar el tiempo que no impliquen tomar alcohol
• pedir ayuda a otros

Al pedir el apoyo a amigos u otras personas significativas, sea específico. Esto podría incluir:
• que no le ofrezcan alcohol
• que no consuman alcohol a su alrededor
• que le den palabras de apoyo y se abstengan de criticar
• que no le pidan que asuma nuevas exigencias por el momento
• que lo acompañen a ir a un grupo como Al-Anon

Considere unirse a Alcohólicos Anónimos u otro grupo de apoyo mutuo (ver Recursos). La recuperación de las personas que asisten regularmente a grupos es mejor que la de aquellos que no lo hacen. Los grupos pueden variar mucho, así que compare hasta encontrar uno dentro del cual se sienta cómodo. Usted sacará más provecho del grupo si participa activamente con un patrocinador y acudiendo a los demás miembros para obtener ayuda en español.

¿Siente depresión o ansiedad?
Es común que las personas con problemas de alcohol se sientan deprimidas o ansiosas. Los síntomas leves pueden desaparecer si se reduce el consumo de alcohol o se deja de beber. Consulte a un médico o profesional de la salud mental si los síntomas persisten o empeoran. Si tiene pensamientos suicidas, llame a su proveedor de atención médica o acuda a la sala de emergencias más cercana. Existen tratamientos eficaces para ayudarlo durante estos momentos difíciles.

Apoyo profesional
Los avances en el tratamiento del alcoholismo significan que los pacientes ahora tienen más opciones y los profesionales de la salud tienen más herramientas para ayudar.

• Medicamentos para tratar el alcoholismo. Los medicamentos más nuevos pueden hacer que sea más fácil el dejar de beber, compensando cambios en el cerebro causados por el alcoholismo. Estas opciones (naltrexona, topiramato y el acamprosato) no hacen que usted se enferme si bebe, como lo hace un medicamento más antiguo (disulfiram). Ninguno de estos medicamentos son adictivos, por lo que está bien combinarlos con grupos de apoyo o terapia contra el alcoholismo. Un importante estudio clínico realizado recientemente muestra que, ahora, los pacientes pueden recibir tratamiento efectivo por parte de sus médicos de atención primaria o profesionales de la salud mental mediante la combinación de nuevos medicamentos y una serie de visitas breves de apoyo. Lea la sección “Recursos para obtener más información”.

• Consejería para el alcohol. “La terapia de conversación” también funciona bien. Existen varios enfoques de consejería que son igualmente eficaces —12 pasos, cognitivo-conductuales, motivacionales o una combinación. La obtención de ayuda en sí misma parece ser más importante que el método particular utilizado, siempre y cuando ofrezca comprensión, evite la confrontación fuerte, fortalezca la motivación y establezca formas concretas para cambiar la conducta con respecto a la bebida.

• Programas especializados de tratamiento intensivo. Algunas personas necesitarán programas más intensivos. Lea la sección Recursos para la localización de un tratamiento. Si usted necesita una referencia a un programa, consulte a su médico.

This information was developed by the National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism.

National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. Piénselo antes de beber. El alcohol y su salud. Available at: https://pubs.niaaa.nih.gov/publications/RethinkingDrinkingSpanish/Rethinking_Drinking_Spanish.pdf. Last accessed February 14, 2014.

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