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07.09.2014

Enfermedad de Alzheimer: proteccion en el hogar (Spanish)

Introducción
Cuidar de un paciente con la enfermedad de Alzheimer (conocida por sus siglas en inglés AD) es un reto para cada uno de los que cuidan de estas personas, ya que necesitan tener paciencia, creatividad, y muchos conocimientos sobre la enfermedad. Esperamos que este folleto le ayude a enfrentar algunas de estas dificultades, encontrando soluciones creativas que aumenten la seguridad y libertad de la persona con AD dentro del hogar, y dándole a usted un mayor control y tranquilidad.

Este folleto está destinado a quienes cuidan a personas con AD o con otras enfermedades similares. Nuestro objetivo consiste en mejorar la protección en la casa, identificando los problemas que se pueden presentar y ofreciendo posibles soluciones para ayudar a prevenir accidentes.

Comenzamos con una lista de sugerencias e indicaciones que pueden ayudarle a que cada habitación de su casa ofrezca un ambiente más seguro para la persona que padece de AD. Luego, esperamos aumentar su conocimiento sobre la forma en que los impedimentos específicos asociados con la enfermedad pueden generar condiciones peligrosas en la casa. Incluimos una lista de recomendaciones específicas de seguridad para el hogar, que le ayuden a manejar los comportamientos más peligrosos que se pueden presentar a medida que la enfermedad avanza. También incluimos recomendaciones sobre como manejar el problema de la persona enferma que conduce un vehículo, y planificación de la seguridad en caso de desastres naturales. El folleto termina con una lista de recursos para los encargados en la familia de cuidar al enfermo.

¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad progresiva e irreversible que afecta las células del cerebro y produce pérdida de la memoria e impedimentos intelectuales en por lo menos 4 millones de adultos norteamericanos. La enfermedad afecta a personas de todas las razas, condiciones económicas y niveles de educación.

La AD es la causa más común de demencia en los adultos. La demencia se define como pérdida de la memoria y del intelecto, que interfiere con las actividades de rutina, sociales o laborales de la persona. La demencia no es una enfermedad, es más bien una serie de síntomas que pueden acompañar ciertas enfermedades o condiciones. Incluye otros síntomas, tales como cambios de personalidad, humor y comportamiento.

Aunque la AD afecta primordialmente a personas de 65 años en adelante, también puede presentarse en personas desde los 50 y, aunque no muy frecuentemente, aún en personas más jóvenes. Otras causas de demencia irreversible incluyen la demencia por infarto múltiple (una serie de derrames cerebrales menores cuya consecuencia es una muerte generalizada del tejido cerebral), la enfermedad de Pick, la enfermedad de Bingswanger, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, la esclerosis lateral amiotrófica, (enfermedad de Lou Gehrig), la esclerosis múltiple y el abuso de alcohol. Las recomendaciones de este folleto se refieren fundamentalmente a los problemas comunes de la AD, aunque también pueden aplicarse a cualquiera de las enfermedades similares a la demencia.

¿Cuáles son los síntomas de la AD?
No se puede hablar de lo que es la “típica” persona con Alzheimer. Existe una gran variedad entre la gente con AD, en cuanto a sus comportamientos y síntomas. En la actualidad, no hay una forma de predecir qué tan rápidamente progresará la enfermedad en una persona, ni de predecir los cambios exactos que van a ocurrir. Sabemos, no obstante, que muchos de estos cambios constituirán un problema para quienes cuidan al enfermo. Por consiguiente, el conocimiento y la prevención son críticos para la protección del hogar.

Las personas con AD tienen problemas de memoria e impedimentos cognoscitivos (dificultades para pensar y razonar), y eventualmente no estarán en capacidad de cuidar de sí mismos. Pueden experimentar confusión, pérdida del juicio y dificultad para encontrar las palabras, completar las ideas o seguir instrucciones. También pueden experimentar cambios de personalidad y comportamiento. Por ejemplo, pueden tornarse agitados, irritables o muy pasivos. Algunos pueden deambular fuera de casa y perderse. Es posible que no puedan ver la diferencia entre el día y la noche, y que se levanten, se vistan y salgan de la casa en medio de la noche, convencidos de que el día acaba de empezar. Pueden sufrir pérdidas que afectan la visión, el olfato o el gusto.

Estas incapacidades son muy difíciles, no solamente para la persona que padece de AD, sino para quien la cuida, para la familia y para otros seres queridos. Los encargados del cuidado de la persona enferma necesitan los recursos y la reafirmación de que aunque el reto sea grande, existen acciones específicas que se pueden tomar para reducir algunos de los riesgos de seguridad que acompañan la enfermedad de Alzheimer.

Temas generales de seguridad
Las personas con AD cada día son menos capaces de cuidar de sí mismas. Sin embargo, cada persona desarrolla la enfermedad de su propia manera. Como persona que cuida del enfermo, usted se enfrenta al constante reto de adaptarse a cada cambio de comportamiento y funcionamiento de la persona. Los siguientes principios generales pueden ser útiles.

1. Prevenga los riesgos. Es muy difícil predecir lo que una persona con AD puede hacer. Por el sólo hecho de que algo aún no haya ocurrido, no significa que esto no sea motivo de preocupación. Aun con los mejores planes en marcha, los accidentes pueden ocurrir. Por consiguiente, el revisar la seguridad de su casa puede ayudarle a controlar algunos de los problemas que pueden conducir a situaciones de peligro.

2. Adapte el ambiente. Es más efectivo cambiar el ambiente que cambiar la mayoría de los comportamientos. Aunque algunos comportamientos de la AD se pueden manejar con medicinas recetadas por un médico, para controlar otras actitudes no existen medicinas. Usted puede introducir cambios en un ambiente para disminuir los peligros y tensiones que acompañan los cambios prácticos y de comportamiento.

3. Reduzca el peligro. Al reducir el peligro, usted puede maximizar la independencia. Un ambiente seguro puede resultar en un ambiente menos restrictivo, donde la persona con AD puede experimentar una mayor seguridad y más movilidad.

¿Es seguro dejar sola a la persona que padece de AD?
Este aspecto requiere de una evaluación cuidadosa y ciertamente es un problema de seguridad. Los siguientes puntos le pueden ayudar a tomar decisiones.

Pregúntese si la persona con AD:
¿Bajo condiciones de estrés, se muestra confundida o tiene comportamientos impredecibles?
¿Reconoce una situación de peligro, por ejemplo, un incendio?
¿Sabe como utilizar el teléfono en caso de emergencia?
¿Sabe cómo obtener ayuda?
¿Permanece contenta dentro de la casa?
¿Deambula sin rumbo y se desorienta facilmente?
¿Muestra señales de agitación, depresión o alejamiento cuando se le deja sola durante cualquier lapso de tiempo?
¿Intenta volver a cultivar intereses o aficiones que pudieran no requerir supervisión, tales como cocinar, reparar aparatos o trabajar en madera?

Podría ser recomendable solicitar información y consejo de un profesional de la salud que le ayude con respecto a estas consideraciones. A medida que la enfermedad de Alzheimer avanza, estas preguntas requerirán de continua evaluación.

Medidas de protección en la casa, en cada habitación

La prevención comienza con una inspección de todas las habitaciones de su casa. Utilice la siguiente lista de verificación en cada una de ellas para mantenerse alerta ante los posibles peligros y registrar cualquier cambio necesario. Puede comprar una serie de productos y dispositivos necesarios para la seguridad de la casa en ferreterías y otros almacenes de aparatos electrónicos, suministros médicos y artículos para niños

Recuerde que quizás no sea necesario hacer todos los cambios sugeridos. Este folleto abarca un gran número de inquietudes que pueden surgir en torno a la seguridad y es posible que algunas de estas modificaciones nunca sean necesarias. Es importante, sin embargo, revaluar la seguridad de la casa periódicamente, a medida que cambian los comportamientos y las habilidades.

Su hogar es un ambiente personal muy valioso. Algunos cambios sugeridos por nuestra lista podrían afectar sus alrededores de una manera positiva y otros podrían tener consecuencias inconvenientes y no deseables. No obstante, es posible llegar a una situación de equilibrio. Quienes cuidan de la persona enferma pueden hacer adaptaciones para modificar y simplificar algo, sin necesidad de perturbar demasiado la marcha de la casa. Es posible que desee apartar un espacio para usted, donde nadie más pueda tener acceso y que pueda arreglarlo tal como a usted le gusta. Todos necesitamos momentos de privacidad y de silencio, y en el caso de la persona que cuida a un enfermo, esto es de especial importancia.

Una casa segura puede ser un hogar menos estresante para la persona con AD, para quien le cuida y para todos los miembros de la familia. Usted no tiene que hacer cambios solo. Puede obtener la ayuda de un amigo, de un profesional o de algún servicio disponible en la comunidad, tal como la Asociación de Alzheimer.

En toda la casa
• Coloque los números de emergencia y la dirección de su casa cerca de todos los teléfonos.
• Utilice un contestador automático cuando no pueda contestar las llamadas y prográmelo para que se active después de que suene el menor número posible de timbres telefónicos. A menudo, la persona con Alzheimer puede no estar en capacidad de tomar mensajes o podría ser víctima de engaños telefónicos. Baje el volumen del timbre del teléfono para evitar distracciones y confusión. Coloque todos los equipos portátiles y teléfonos celulares en un lugar seguro para evitar que se pierdan fácilmente.
• Instale alarmas de incendio cerca de todas las habitaciones; revise su funcionamiento y las baterías con frecuencia.
• Evite el uso de productos inflamables y volátiles cerca a los calentadores de agua que funcionan con gas. No almacene estos materiales en una área donde se utiliza un piloto de gas.
• Instale cerraduras de seguridad en todas las puertas y ventanas que dan al exterior.
• Oculte afuera una llave de repuesto de la casa, en caso de que la persona con AD le deje por fuera.
• De ser posible, evite el uso de cables de extensión, colocando lámparas y aparatos cerca a las tomas eléctricas. Asegure los cables de extensión a los zócalos de la habitación para evitar tropezones. Cubra las tomas no utilizadas con tapas a prueba de niños.
• Coloque cinta roja alrededor de las rejillas de ventilación del piso, los radiadores y otros aparatos de calefacción para disuadir a la persona con AD de pararse encima o de tocar una rejilla caliente.
• Cerciórese de que todos los cuartos cuentan con iluminación adecuada.
• Instale interruptores de luz al comienzo y al final de las escaleras.
• Las escaleras deben tener como mínimo una baranda que vaya más allá del primer y el último escalón. De ser posible, las escaleras deben estar alfombradas o tener franjas de seguridad, no desprendibles.
• Mantenga con llave todas las medicinas (recetadas o no).
• Todos los frascos de medicinas recetadas deben estar claramente rotulados con el nombre del paciente, el nombre de la medicina, su potencia, dosificación, frecuencia con que se toma y fecha de expiración. Si es necesario, use las tapas a prueba de niños.
• Mantenga todas las bebidas alcohólicas en un gabinete cerrado, fuera del alcance de la persona con AD. El ingerir alcohol puede aumentar su confusión.
• Si se permite fumar, vigile mientras la persona con AD esté fumando. Retire fósforos, cigarrillos y ceniceros. Si estos recordatorios se mantienen donde no los vea, es posible que la persona olvide el deseo de fumar.
• Evite el desorden, lo cual puede dar pie a situaciones de confusión y peligro. Deshágase o recicle con frecuencia periódicos y revistas. Mantenga despejadas de muebles las zonas por donde se camina.
• Mantenga fuera del alcance las bolsas de plástico. Una persona con AD puede asfixiarse o ahogarse.
• Retire de la casa todas las pistolas u otras armas, o impida que se disparen instalándoles dispositivos de seguridad o retirando las balas y los gatillos.
• Encierre todas las herramientas y la maquinaria eléctricas en el garaje, el taller o el sótano.
• Retire todas las plantas venenosas de la casa. Consulte con tiendas de jardinería o centros de toxicología locales para obtener una lista de plantas venenosas.
• Asegúrese de que todos los accesorios y equipos de computador, entre ellos los enchufes eléctricos, estén protegidos y fuera del paso. Si hay documentos o materiales valiosos almacenados en el computador de la casa, proteja con una contraseña el acceso a estos archivos. La contraseña también protege el acceso a Internet, y limita la cantidad de tiempo, no supervisado, que las personas pasan en línea. Considere supervisar el uso que hace del computador la persona con Alzheimer e instale programas (software) de protección contra materiales censurables y ofensivos en Internet.
• Mantenga los acuarios fuera del alcance. La combinación del vidrio, el agua, las bombas eléctricas y la vegetación acuática potencialmente venenosa, podría resultar nociva para una persona curiosa que padezca de AD.

Entradas a la casa
• Mantenga los escalones firmes y recubiertos para evitar caídas durante la época de lluvia y hielo.
• Marque los bordes de los escalones con cinta brillante o fosforescente.
• Considere instalar una rampa con barandas para entrar a la casa en lugar de escalones.
• Elimine las superficies o corredores desnivelados, mangueras u otros objetos que puedan hacer tropezar a una persona.
• Restrinja el acceso a la piscina, cercándola e instalando una puerta con llave, cubriéndola y manteniendo una estricta supervisión cuando está en uso.
• En el área del patio, retire la fuente de combustible y los encendedores de cualquier parrilla cuando no esté en uso, y supervise su utilización cuando una persona con AD esté presente.
• Coloque un banco pequeño o mesa cerca de la puerta de entrada para poner los paquetes mientras abre la puerta.
• Cerciórese de que la luz exterior es adecuada. Existen sensores de luz que prenden las luces automáticamente cuando usted se acerca a la casa, los cuales pudieran ser de utilidad. Estos también se pueden usar en otros lugares de la casa.
• Pode los arbustos y el follaje bien lejos de los corredores y las puertas.
• Considere colocar un aviso de NO SE PERMITEN VENDEDORES AMBULANTES en la puerta o el portal del frente.

Entrada
• Retire las alfombras pequeñas y tapetes.
• Utilice bandas de material que no se rueda o cera antideslizante en los pisos de madera para evitar resbalones.

Cocina
• Instale cerraduras a prueba de niños en las puertas de los gabinetes y cajones donde se guardan elementos que se puedan romper o sean peligrosos. Mantenga en sitio seguro los productos de limpieza, fósforos, cuchillos, tijeras, cuchillas, aparatos pequeños y porcelana valiosa.
• Si se mantienen medicinas recetadas o no recetadas o de venta directa en la cocina, manténgalas guardadas en un gabinete con llave.
• Retire las alfombras pequeñas y los protectores de esponja debajo de ellas.
• Retire las perillas de la estufa, o instale un interruptor de apagado automático.
• No utilice ni almacene líquidos inflamables en la cocina. Guárdelos en el garaje o en un depósito fuera de la casa.
• Mantenga una lamparita prendida de noche en la cocina.
• Retire o asegure el “cajón de los trastos viejos” de la familia. Una persona con AD puede comerse objetos pequeños como fósforos, tornillos, borradores, plásticos, etc.
• Retire las frutas o verduras artificiales o los imanes de la nevera en forma de alimento, que puedan tener apariencia comestible.
• Inserte un aditamento de drenaje en el lavaplatos de la cocina para retener cualquier cosa que pueda perderse o tapar la tubería.
• Considere desmontar el triturador de basura. Las personas con AD pueden introducir objetos, o aun sus propias manos, en el triturador.

Dormitorio
• Mantenga una lamparita para mantener prendida durante la noche.
• Utilice un intercomunicador (de los que regularmente se utilizan con los bebés) para advertirle cualquier ruido que indique una caída o la necesidad de ayuda. Éste es también un aparato efectivo para los baños.
• Retire las alfombras sueltas.
• Retire los calentadores portátiles. Si utiliza ventiladores portátiles, asegúrese de que no sea posible colocar objetos entre las aspas.
• Tenga cuidado cuando utilice bases eléctricas de colchón, cobijas o frazadas eléctricas, sábanas eléctricas y almohadillas calentadoras, todo lo cual puede causar quemaduras. Mantenga los controles fuera de alcance.
• Para mayor seguridad, coloque la cama contra la pared, o coloque el colchón en el suelo.

Cuarto de baño
• No deje sola en el baño a una persona severamente incapacitada que padece de AD.
• Retire el pestillo de la puerta del baño para evitar que la persona con AD se quede encerrada adentro.
• Coloque tiras adhesivas antideslizantes, figuritas de caucho adhesivo o alfombras de caucho dentro de la tina y la ducha. Si el baño no está alfombrado, considere colocar estas tiras cerca de la tina, el inodoro y el lavamanos.
• Use alfombras lavables de pared a pared para evitar resbalones cuando los pisos de baldosa esten húmedos.
• Use un sanitario o inodoro de asiento grande, con barandas, o instale barras de apoyo a ambos lados.
• Instale barandas de apoyo en la tina/ducha. Una barra de un color contrastante con el de la pared es más fácil de ver.
• Use un protector de caucho para la llave del agua (de las que se usan frecuentemente para los niños) en la tina para evitar una lesión grave en caso de una caída de la persona con AD.
• Use bancos plásticos y una ducha manual para facilitar el baño.
• En la ducha, la tina y el lavamanos use una sola llave que mezcle el agua fría y caliente, a fin de evitar quemaduras.
• Gradúe el calentador de agua a 120 grados para evitar que salga agua hirviendo del grifo.
• Instale aditamentos de drenaje en los sifones del lavamanos para retener cualquier objeto pequeño que pueda perderse o soltar por el drenaje.
• Almacene las medicinas (recetadas o no recetadas) en un gabinete con llave. Verifique las fechas de vencimiento y deshágase de las medicinas ya vencidas.
• Retire los productos de limpieza de debajo del lavaplatos o guárdelos con llave.
• Mantenga una lamparita prendida durante la noche.
• Retire del baño todos los aparatos eléctricos pequeños.
• Cubra las tomas eléctricas. Si los hombres utilizan afeitadora eléctrica, haga que utilicen un espejo fuera del baño para evitar el contacto con el agua.

Sala
• Despeje los cables eléctricos de todas las áreas por donde se camina.
• Retire las alfombras sueltas. Repare o reemplace las alfombras rotas.
• Coloque calcomanías a la altura de la vista en las puertas corredizas de vidrio, en las ventanas panorámicas, o en los muebles con grandes paneles de vidrio para identificar las hojas de vidrio.
• No deje sola a la persona con AD con la llama prendida en la chimenea, o considere el uso de fuentes de calor diferentes. Retire los fósforos y encendedores.
• Mantenga donde no se vean los controles de la TV satélite o por cable, el VCR y los sistemas de sonido.

Lavandería
• De ser posible, mantenga la puerta de la lavandería con llave.
• Mantenga todos los productos de lavandería en un gabinete con llave.
• Retire las perillas grandes de la lavadora y la secadora, si la persona con AD causa daños a máquinas a su alcance.
• Cierre y asegure las puertas y las tapas de la lavadora y la secadora, para evitar que se les coloquen objetos dentro.

Garaje/cobertizo/sótano
• Cierre con llave la entrada a todos los garajes, cobertizos y sótanos si es posible.
• Dentro del garaje o del cobertizo, mantenga todos los productos que pueden ser peligrosos, como herramientas, aparejos, máquinas y equipos deportivos bien sea en armarios cerrados con llave o dentro de sus respectivas cajas.
• Asegure y cierre con llave todos los vehículos de motor y manténgalos fuera de la vista si es posible. Considere cubrir aquellos vehículos, incluidas las bicicletas, que no se utilizan con frecuencia. Esto puede disminuir los deseos que tenga la persona con Alzheimer de irse.
• Mantenga fuera de la vista todos los materiales tóxicos, como pinturas, fertilizantes o suministros de limpieza. Colóquelos bien en sea en un lugar alto y seco o póngalos dentro un armario con llave.
• Si a una persona con Alzheimer le permiten ir a un garaje, cobertizo o sótano, preferiblemente con supervisión, asegúrese de que el área esté bien iluminada y que todas las escaleras tengan pasamano y sean seguras para subir y bajar. Mantenga los pasillos libres de escombros y objetos y asegúrese de que los artículos colgantes estén fuera del alcance.

Protección en el hogar de acuerdo con cada tipo de comportamiento
Aunque una serie de comportamientos y problemas sensoriales pueden acompañar la enfermedad de Alzheimer, no todas las personas experimentarán la enfermedad de igual manera. A medida que avanza la enfermedad, los cambios particulares de comportamiento pueden generar problemas de seguridad. La persona con AD puede o no tener estos síntomas. Sin embargo, en caso de que se presenten estos cambios de comportamiento las siguientes recomendaciones de seguridad pueden reducir los riesgos.

Deambular
• Retire el desorden y despeje los corredores de un cuarto a otro, para permitir que la persona con AD pueda moverse con mayor libertad.
• Asegúrese de que los pisos ofrezcan una buena tracción para caminar o para el continuo ir y venir en un lugar. Utilice cera de piso antideslizante o mantenga los pisos sin brillar.
• Asegure todos los bordes de las alfombras, elimine las alfombras pequeñas o instale bandas antideslizantes. La persona con AD debe usar zapatos con suela que no resbala o zapatillas.
• Coloque cerraduras altas o bajas en las puertas de salida, pero no a la altura de la vista. Considere la posibilidad de colocar cerraduras dobles que requieran el uso de una llave. Mantenga una llave con usted y esconda la otra cerca de la puerta para fines de salidas de emergencia.
• Use forros sueltos en la perilla de la puerta, de manera que ésta sea la que gire en lugar de la perilla. Debido al posible peligro que pueden ocasionar si se requiere una salida de emergencia, las puertas con llave y las cubiertas de las perillas solamente se deben utilizar cuando esté presente el encargado del cuidado de la persona.
• Instale mecanismos de seguridad, que se encuentran en las ferreterías, para limitar la distancia hasta la que se pueden abrir las ventanas.
• De ser posible, asegure el jardín con una cerca y una puerta con llave. Utilice alarmas para la puerta, tales como campanillas sueltas encima de la puerta o dispositivos que suenan cuando se toca la perilla o cuando se abre la puerta.
• Trate de distraer la atención de la persona con AD para disuadirla de abrir la puerta colocando pequeños afiches pintorescos en la puerta; colocando puertas removibles, cortinas o gallardetes de colores brillantes a través de la puerta; o empapelando la puerta para que se asemeje a las paredes contiguas.
• Coloque señales de PARE, NO ENTRE o CERRADO en puntos estratégicos de las puertas. Reduzca las señales que indiquen salir de la casa, tales como zapatos, llaves, maletas, abrigos o sombreros.
• Obtenga un brazalete de identificación médica para la persona con AD, que contenga las palabras “pérdida de memoria” (“memory loss”) junto con un teléfono de emergencia. Coloque el brazalete en la mano que más utiliza la persona, a fin de limitarle la posibilidad de quitárselo, o asegure el cierre del brazalete con soldadura.
• Coloque etiquetas en la ropa para facilitar la identificación. Consulte con la asociación local de Alzheimer acerca del programa Retorno Seguro (“Safe Return”).
• Mantenga una prenda usada y sin lavar de la persona en una bolsa plástica para ayudar a encontrar a alguien con el uso de perros rastreadores.
• Informe a los vecinos sobre la posibilidad de que la persona deambule o se pierda. Pídales que se comuniquen con usted o con la policía inmediatamente si ven a la persona sola y en camino hacia alguna parte.
• Entregue a la policía local, a los vecinos y a los parientes una fotografía reciente, junto con el nombre y los datos pertinentes de la persona con AD, como precaución en caso de que él o ella se pierda. Tenga a mano fotografías adicionales.
• Considere grabar un video casero actualizado de la personacon AD.
• No deje desatendida a una persona con AD que tenga un historial de deambular sin alguien que le atienda.

Rebuscar/esconder cosas
• Mantenga con llave todos los productos peligrosos o tóxicos, o colóquelos fuera del alcance de la persona.
• Retire todos los alimentos expirados o dañados de las neveras y alacenas. Una persona con AD puede buscar un refrigerio, pero es probable que no pueda juzgar o que tenga el gusto para desechar un alimento dañado.
• Simplifique el ambiente, retirando el desorden o los elementos valiosos que la persona con AD pueda colocar en otro sitio, perder o esconder. Esto incluye papeles importantes, chequeras, tarjetas de crédito y joyas.
• Si su jardín está cercado y tiene puerta con llave, coloque el buzón de correo por fuera de la puerta. Las personas con AD frecuentemente esconden, pierden o botan la correspondencia. En caso de que esto se convierta en un problema, piense en una casilla de correos.
• Piense en un sitio especial para que una persona con AD pueda rebuscar libremente o clasificar cosas (por ejemplo, una cómoda con cajones, una bolsa con objetos escogidos o una canasta con ropa para doblar o desdoblar). Con frecuencia, los problemas de seguridad ocurren cuando la persona con AD se aburre o no sabe qué hacer.
• Dele a la persona con AD una cajita de seguridad, un baúl de tesoros o una caja para guardar objetos especiales.
• Cierre el acceso a los cuartos que no se usan, limitando así la oportunidad de rebuscar y esconder cosas.
• Con frecuencia, lleve a cabo búsquedas en la casa para descubrir escondites. Una vez los encuentre, esos sitios de escondite se pueden revisar discretamente y con frecuencia.
• Mantenga todas los botes de basura tapados o donde no se vean. La persona con AD puede no recordar el propósito de los botes de basura o puede rebuscar en ellos.
• Revise los botes de basura antes de desocuparlos, en caso de que algo haya sido ocultado o botado accidentalmente.

Alucinaciones, ilusiones y delirios
Debido a los complejos cambios que ocurren en el cerebro, las personas con AD pueden ver o escuchar cosas que no se basan en la realidad. Las alucinaciones provienen del interior del cerebro e implican escuchar, ver o sentir cosas que realmente no existen. Por ejemplo, una persona con AD puede ver niños jugando en la sala cuando no existen niños. Las ilusiones se diferencian de las alucinaciones en que la persona con AD mal interpreta algo que en realidad sí existe. Por ejemplo, las sombras en la pared pueden parecerle personas. Los delirios son pensamientos persistentes que la persona con AD cree que son ciertos, aunque en realidad no lo sean. Por ejemplo, con frecuencia, sospechan un robo aunque no puedan verificarlo.

Es importante buscar evaluación médica si una persona con AD presenta constantemente perturbaciones a causa de alucinaciones, ilusiones o delirios. Con frecuencia, estos síntomas pueden ser tratados con medicinas o con técnicas de manejo de conducta. Con todos los anteriores síntomas, las siguientes adaptaciones del ambiente también pueden ser de utilidad.

• Pinte las paredes de un color claro para que reflejen más luz. Use colores sólidos, que confunden menos a una persona incapacitada que una pared decorada. Los diseños grandes o resaltados (por ejemplo, flores en los papeles de colgadura o en las cortinas) pueden causar ilusiones que creen confusión.
• Cerciórese de que haya suficiente iluminación y mantenga disponibles bombillas de repuesto en un sitio seguro. Las áreas con poca iluminación pueden producir sombras confusas o dificultar la interpretación de objetos comunes.
• Reduzca el brillo utilizando bombillas de luz tenue o mate, cierre parcialmente las persianas o cortinas y mantenga globos o pantallas adecuadas para sus luces.
• Retire o cubra los espejos, si estos le ocasionan confusión o temor a la persona con AD.
• Pregunte si la persona puede señalar un área específica que le causa confusión. Quizás un aspecto en particular del ambiente sea motivo de una mala interpretación.
• Varíe el ambiente de la casa lo menos posible para así minimizar la posibilidad de confusión visual. Mantenga los muebles en el mismo sitio.
• Evite que la persona con AD vea programas de televisión violentos o perturbadores. La persona con AD puede creer que la historia es real.
• No confronte a la persona con AD que se muestra agresiva. Retírese y cerciórese de tener acceso a una salida cuando lo necesite.

Deterioro de los sentidos
La enfermedad de Alzheimer puede ocasionar cambios en la habilidad de la persona de interpretar lo que ve, oye, prueba, siente o huele, aunque los órganos de los sentidos aun estén intactos. La persona con AD debe ser evaluada periódicamente por un médico con respecto a los cambios que se puedan corregir con lentes/gafas, dentaduras postizas, audífonos u otros tratamientos.

Visión
Las personas con AD pueden experimentar una serie de cambios en su habilidad visual. Por ejemplo, pueden perder la capacidad de entender imágenes visuales. Aunque físicamente no tengan un problema en los ojos, las personas con AD tal vez ya no pueden interpretar con exactitud lo que ven debido a cambios en su cerebro. También, se les puede alterar el sentido de percepción y profundidad. Estos cambios pueden ser motivo de preocupación en cuanto a los riesgos que ocasionan.
• Cree contraste de colores entre los pisos y las paredes para ayudar a la persona a ver la profundidad. Las alfombras y materiales para cubrir los pisos confunden menos visualmente si son de un color sólido.
• Use platos e individuales de colores contrastantes para facilitar la identificación.
• Marque los bordes de los escalones con cinta de colores brillantes para resaltar los cambios de altura.
• Coloque señales de colores brillantes o cuadros sencillos en los cuartos importantes (por ejemplo, el baño) para facilitar su identificación.
• Tenga en cuenta que una mascota pequeña que se confunda con el color del piso o que se acueste en los corredores puede ser un peligro. La persona con AD se puede tropezar con ella.

Olfato
Por lo general, la enfermedad de Alzheimer viene acompañada de pérdida o disminución del olfato.
• Instale detectores de humo de buena calidad y revíselos con frecuencia. Es posible que la persona con AD no pueda oler el humo o no lo asocie con un peligro.
• No mantenga alimentos dañados en la nevera.

Tacto
Las personas con AD pueden experimentar pérdida de sensaciones o pueden ya no ser capaces de interpretar las sensaciones de calor, frío o incomodidad.
• Gradúe los calentadores de agua a 120 grados para evitar el agua hirviendo. La mayoría de los calentadores los gradúan a 150 grados, lo cual puede causar quemaduras.
• Póngale color a las llaves del agua para clasificarlas, rojo para la caliente y azul para la fría.
• Coloque señales en el horno, la cafetera, la tostadora, el sartén eléctrico, la plancha y otros electrodomésticos calientes, que digan NO TOCAR o DETÉNGASE! MUY CALIENTE. La persona con AD no debe usar electrodomésticos sin supervisión. Desconecte los electrodomésticos cuando no estén en uso.
• Use un termómetro que le indique si el agua de la tina del baño está demasiado caliente o demasiado fría.
• Retire los muebles u otros objetos con esquinas agudas o cúbralas con un relleno para reducir la posibilidad de lesionarse con ellas.

Gusto
Las personas con AD pueden perder el sentido del gusto. A medida que disminuye su capacidad de discernir, también es posible que se lleven a la boca cosas peligrosas o inapropiadas.
• De ser posible, mantenga una dentadura postiza de repuesto. Si la persona está quitándosela a menudo, verifique si le ajusta bien.
• Asegúrese de mantener fuera de acceso fácil todos los condimentos como sal, azúcar y especies si ha observado que la persona con AD los utiliza en cantidades excesivas. El exceso de sal, azúcar o condimentos puede resultar irritante para el estómago o causar otros problemas de salud.
• Retire o cierre con llave los artículos del gabinete del baño como pasta de dientes, perfume, loción, champú, alcohol para fricciones o jabón, que para la persona con AD puedan tener la apariencia o el olor de algo comestible.
• Si fuera necesario, considere colocarle un cerrojo a la nevera, de los que se usan a prueba de niños.
• Mantenga cerca del teléfono el número de la oficina de control de envenenamiento. Mantenga un frasco de Ipecacuana (que induce el vómito) disponible, pero úselo únicamente con las instrucciones del Centro para el Control de Envenenamiento o del 911.
• Mantenga las cajas de desechos de las mascotas fuera del acceso de la persona con AD. No almacene los alimentos de las mascotas en la nevera.
• Aprenda la maniobra de Heimlich u otras técnicas que se puedan emplear en caso de asfixia al atascarse comida en la garganta. Solicite información adicional e instrucciones de la Cruz Roja local.

Oído
Es posible que las personas con AD oigan normalmente, pero pueden haber perdido su habilidad para interpretar lo que escuchan con exactitud. Esto les puede ocasionar confusión o estimulación excesiva.
• Evite el ruido excesivo en la casa, tal como tener prendido al mismo tiempo el estéreo y la televisión.
• Esté consciente de la cantidad de ruido externo y, de ser necesario, cierre las ventanas y las puertas.
• Evite la reunión de muchas personas en la casa si la persona con AD muestra señales de agitación o desesperación en caso de aglomeración.
• Revise con frecuencia la baterías y el funcionamiento de los audífonos.

Conducir/manejar vehículos
Conducir es una actividad compleja que requiere reacciones rápidas, sentidos alerta y de la toma de decisiones en segundos. Para una persona con AD, conducir se torna cada vez más difícil. La pérdida de memoria, el deterioro del juicio, la desorientación, las dificultades de visión y la percepción espacial, la lentitud para reaccionar, la disminución del tiempo de concentración, la incapacidad de reconocer indicaciones tales como las señales de PARE o los semáforos, pueden hacer el conducir un vehículo una actividad especialmente peligrosa.

Las personas con AD que continúan conduciendo pueden ser un peligro para sí mismas, para sus pasajeros y para la comunidad en general. A medida que la enfermedad avanza, ellas pierden su habilidad para conducir y deben dejar de hacerlo. Lamentable-mente, las personas con AD por lo regular no reconocen cuando ya no deben conducir. Este es un enorme riesgo de seguridad. Es de gran importancia evaluar cuidadosamente las habilidades para conducir de la persona afectada.

Explicarle a la persona con AD que él o ella ya no pueden conducir puede resultar muy difícil. El hecho de ya no tener los privilegios de conducir puede representar una tremenda pérdida de independencia, libertad e identidad. Este es motivo de gran preocupación, tanto para la persona con AD como para quien le cuida. El hecho de no poder conducir puede causarle ira, negación y dolor a la persona con AD, así como sentimientos de culpa y ansiedad a quien cuida de ella. La familia y los profesionales del caso tienen que mostrarse sensibles pero firmes. Ante todo, deben ser persistentes y consistentes.

Señales de alerta de un conducir peligroso
Con frecuencia, el encargado de cuidar a la persona, un miembro de la familia, un vecino o un amigo son quienes se dan cuenta de los riesgos existentes. Si una persona con AD experimenta uno o más de los siguientes problemas, puede haber llegado el momento de limitar o no dejar que conduzca un vehículo.

La persona con AD:

¿Se pierde cuando conduce en una zona que le es familiar?
¿No observa las señales de tráfico?
¿Conduce a una velocidad no adecuada?
¿Se muestra iracundo, frustrado o confundido mientras conduce?
¿Toma decisiones lentas o inapropiadas?

Por favor no espere a que suceda un accidente. ¡Tome medidas de inmediato!

El médico de una persona con AD puede asistir a la familia en la tarea de restringir que conduzca un vehículo. Hable con el médico acerca de sus preocupaciones. La mayoría de las personas escucharán al médico. Pídale que aconseje a la persona con AD que conduzca menos, que se someta a un examen de manejo o que deje de conducir definitivamente. Cada día un mayor número de estados impone leyes que exigen a los médicos reportar al Departamento de Tránsito, los casos de AD y enfermedades similares. A su vez, del Departamento de Tránsito es responsable de volver a examinar al conductor que representa un riesgo. Estos exámenes se deben realizar con regularidad, por lo menos una vez al año.

Cuando la demencia le dificulta el conducir a la persona con AD, pero ésta insiste en seguir conduciendo, es posible que se requieran diferentes formas de abordar la situación.

• Trabaje en equipo con la familia, los amigos y los profesionales, empleando una sola explicación sencilla para la pérdida de capacidad de conducir, tal como: “tienes problemas de memoria y ya es un riesgo si conduces.” “No puedes conducir puesto que estás bajo el efecto de las medicinas,” o “el doctor ordenó que ya no conduzcas más.”
• Solicite al doctor que escriba una orden médica “NO CONDUZCA VEHÍCULOS.” Pídales al doctor que escriba al Departamento de Tránsito o al Departamento de Seguridad Pública informando que la persona ya no debe conducir. Muéstrele dicha carta a la persona con AD como evidencia.
• Ofrézcase a conducir.
• Camine cuando sea posible, y procure que estos paseos sean un evento especial.
• Utilice el transporte público o cualquier otro transporte especial suministrado por las organizaciones de la comunidad. Averigüe cuáles son los descuentos para personas de edad o cupones de transporte. La persona con AD no debe utilizar el transporte público sin supervisión.
• Estacione el carro en casa de algún amigo.
• Esconda las llaves del automóvil.
• Intercambie las llaves del carro por unas que ya no sirvan. Algunas personas con AD tienen el hábito de cargar llaves con ellos. Coloque un letrero grande en la tapa del motor del carro solicitando a cualquier mecánico que le llame antes de efectuar un trabajo solicitado por la persona con AD.
• Haga que un mecánico le instale un “interruptor de corriente” o sistema de alarma que desactive el flujo de combustible para evitar que el automóvil arranque.
• Considere la posibilidad de vender el carro y destinar el dinero que se ahorra en seguro, reparaciones y gasolinas para pagar taxis.
• No deje a la persona con AD sola en un carro estacionado.

Seguridad en caso de un desastre natural
Los desastres naturales se presentan en muchas formas y con diferentes grados de severidad. Éstos, rara vez dan aviso y requieren de una persona con buen juicio y habilidad para ejecutar los planes ya determinados en situaciones de crisis. Las personas con AD están en una gran desventaja. Sus dificultades de memoria y de razonamiento limitan severamente su capacidad de actuar adecuadamente en tales situaciones.

Es importante tener un plan de acción en caso de incendio, terremoto, inundación, tornado u otros desastres. Probablemente se apliquen medidas específicas de seguridad en la casa y se pueden requerir cambios en el ambiente. La Cruz Roja Americana es un excelente recurso para obtener información general de seguridad y guías de preparación para una planeación completa. Si habita en la casa una persona con AD, se deben observar las siguientes precauciones:

Conozca a sus vecinos e identifique a personas específicas que estarían dispuestas a ayudar durante una situación de crisis. Formule un plan de acción con ellos en caso de que la persona con AD quede desatendida en un caso de crisis.

Entregue a los vecinos una lista con los números de emergencia de quienes cuidan a la persona, los miembros de la familia y los recursos médicos esenciales donde acudir.

Informe a los vecinos del antemano acerca del impedimento específico de la persona, incluyendo su incapacidad de seguir instrucciones complejas, pérdida de memoria, deterioro del juicio, y probable desorientación y confusión. De ejemplos de algunas de las simples instrucciones con una sencilla indicación que la persona puede tal vez seguir.

• Lleve a cabo simulacros de situaciones de emergencia con regularidad, de manera que todas las personas en la casa tengan una tarea específica. Tenga en cuenta que en el plan no puede esperar asignarle una responsabilidad a la persona con AD en una situación de crisis y que alguien debe asumir la responsabilidad fundamental de supervisar a la persona.
• Siempre mantenga a mano una reserva para una semana extra que incluya implementos médicos y de higiene personal esenciales para el bienestar de la persona, tales como:
-- alimentos y agua
-- medicinas
-- prendas interiores para incontinencia
-- baterías para audífonos
-- gafas/lentes
• Asegúrese de que la persona con AD utilice un brazalete de identificación que diga “pérdida de memoria” (“memory loss,” en inglés) en caso de que el o ella se pierda o se desoriente durante la crisis. Comuníquese con la filial local de la Asociación de Alzheimer y registre a la persona en el programa Retorno Seguro
• Bajo ninguna circunstancia debe dejarse sola a una persona con AD después de un desastre natural. No cuente con que la persona se va a quedar en un sitio mientras usted sale a buscar ayuda. Proporcione apoyo y muchas palabras reconfortantes a la persona enferma.

¿Quien se encargaría de la persona con AD si algo le sucediese a usted?
Es importante tener un plan en caso de su propia enfermedad, incapacidad o muerte.
• Consulte con un abogado con respecto a una “patria potestad” (poder legal) en vida, un poder autorizando a alguien para que decida por usted en lo referente a su salud y sus finanzas, y otros medios para estipular sus deseos si se enferma o muere.
• Consulte con la familia y los amigos cercanos para decidir quien aceptará la responsabilidad de la persona con AD. También sería aconsejable que busque información acerca de su departamento local de tutela pública, el departamento de conservación de la salud mental, los servicios de protección a los adultos u otros servicios de asistencia social. Estas organizaciones pueden tener programas que le presten asistencia a la persona con AD en su ausencia.
• Mantenga una libreta de notas para la persona que se ha hecho responsable y que va a asumir el cuidado. Dicha libreta debe contener la siguiente información:
--Números de emergencia
--Actuales problemas de comportamiento y posibles soluciones
--Formas de calmar a la persona que padece de AD
--Asistencia que requiere para ir al baño, alimentarse o vestirse
--Actividades o alimentación preferidas
• Visite instituciones en su comunidad que ofrecen residencia y cuidados, o estadía a corto y largo plazo, y escoja algunas posibilidades. Si la persona con AD ya no es capaz de vivir en la casa, a la persona responsable de ella le quedará más fácil cumplir los deseos suyos sobre el cuidado a largo plazo.

Conclusión
La seguridad de la casa tiene diversos aspectos. Este folleto se concentra en el ambiente físico y en inquietudes específicas de seguridad. Pero el ambiente de la casa también tiene que ver con las necesidades, sentimientos y estilos de vida de los ocupantes, de usted como persona que cuida de otra, de su familia y de quien padece de AD. La incapacidad afecta a todos los integrantes de la familia, y es crucial mantener su bienestar emocional y físico, además de un ambiente seguro.

Le animamos a que se asegure de tener momentos de tranquilidad, tiempo para salir, tiempo para participar en algo que usted disfrute. Proteja su propia salud emocional y física. Su filial local de la Asociación de Alzheimer le puede ayudar con el apoyo y la información que necesita mientras enfoca su atención en estos importantes puntos de referencia en su lista de seguridad en el hogar. Usted es de mucho valor y en la medida en que acepta el compromiso de cuidar a una persona con AD, por favor es igualmente importante que se comprometa a cuidarse de si mismo.

Recursos adicionales
Diversas organizaciones ofrecen información acerca de AD a quienes cuidan de personas con la enfermedad. Para aprender más acerca de los grupos de apoyo, servicios, investigación y publicaciones adicionales, usted puede comunicarse con los siguientes grupos.

Alzheimer's Association (Asociación de Alzheimer)
225 North Michigan Avenue, Suite 1700
Chicago, IL 60611-7633
1-800-272-3900
https://www.alz.org/?lang=es-MX
La Asociación de Alzheimer es una organización sin fines de lucro que apoya a las familias y a quienes cuidan de personas que padecen de la enfermedad de Alzheimer. Cerca de 300 filiales en todo el país ofrecen recomendaciones para recursos y servicios locales, patrocina a grupos de apoyo y a programas educativos. La asociación también dispone de versiones electrónicas e impresas de publicaciones. Además, ofrece el programa Retorno Seguro (Safe Return, en inglés) para ayudar al regreso seguro y oportuno de personas con la enfermedad de Alzheimer y demencias similares, que deambulan y se pierden. La Asociación mantiene una base de datos a nivel nacional de fotografías/información y mantiene una línea gratis de emergencia para crisis, abierta las 24 horas del día.

Alzheimer’s Disease Education and Referral (ADEAR) Center
(Centro de Educación y Referencia sobre la Enfermedad de Alzheimer)
PO Box 8250
Silver Spring, MD 20907-8250
1-800-438-4380
https://www.nia.nih.gov/alzheimers
Este servicio del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento es auspiciado por el gobierno federal y proporciona información y publicaciones sobre el diagnóstico, el tratamiento, la atención de pacientes, las necesidades de las personas encargadas de su cuidado, la atención a largo plazo, la educación y capacitación y las investigaciones relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. El servicio tiene personal disponible para responder en español a las llamadas telefónicas, los correos electrónicos y las solicitudes hechas por escrito y para informarles a las personas sobre los recursos locales y estatales que tienen a su disposición.

American Red Cross (Cruz Roja Americana)
2025 E Street NW
Washington, DC 20006
1-800-435-7669
www.redcross.org
La Cruz Roja ofrece al público información y servicios de salud, alivio de desastres y servicios de emergencia al público. Los capítulos locales ofrecen programas para personas de edad, incluyendo cursos de seguridad e instrucciones sobre cuidados de enfermería en el hogar.

Eldercare Locator (Localizador de Cuidados para Personas Mayores)
1-800-677-1116
www.eldercare.gov
Este servicio de búsqueda de atención y cuidado para personas mayores es ofrecido por la Administración sobre el nvejecimiento (Administration on Aging o AoA, por sus siglas en inglés) y es auspiciado por el gobierno federal. El servicio ofrece información sobre servicios de ayuda a las personas encargadas de la atención y otros tipos de asistencia en el hogar y la comunidad ofrecidos por las agencias locales y estatales dedicadas a actividades sobre el envejecimiento. Eldercare Locator es un directorio nacional de servicios de asistencia para ayudar a las personas mayores y a quienes les cuidan a localizar apoyo y recursos locales para los norteamericanos de edad avanzada. Es patroncinado por la Administración de la Vejez (AoA). El Salón de Recursos de la AoA para la enfermedad de Alzheimer contiene información para familias, para los que cuidan de personas y para profesionales, acerca de ésta enfermedad, su cuidado, trabajo y servicios prestados a las personas con AD y servicios de apoyo.

Family Caregiver Alliance (Alianza de los que Cuidan de la Familia)
180 Montgomery Street, Suite 1100
San Francisco, CA 94104
1-800-445-8106
www.caregiver.org
Esta entidad comunitaria sin fines de lucro ofrece servicios de apoyo para quienes cuidan de adultos que padecen de AD, accidentes cerebro-vasculares, lesiones cerebrales traumáticas y otras enfermedades cognitivas. Sus programas y servicios incluyen un centro de distribución de información.

Well Spouse Association (Asociacion del Buen Cónyuge)
63 West Main Street, Suite A
Freehold, NJ 07728
1-800-838-0879
www.wellspouse.org
Esta organización sin fines de lucro ofrece apoyo a las esposas, esposos y parejas de las personas con enfermedades crónicas y/o incapacitadas. Well Spouse publica el boletín bimestral Mainstay.

Elder Care Online (Linea Electrónica para el Cuidado de Personas Mayores)
En esta página Web, mantenida por Prism Innovations, Inc., se suministra información, educación y apoyo para quienes cuidan de otros, consejos de seguridad y vínculos con recursos adicionales para estas personas.
www.ec-online.net

This information was developed by the Alzheimer's Disease Education and Referral (ADEAR) Center, National Institute on Aging.

Alzheimer's Disease Education and Referral (ADEAR) Center, National Institute on Aging. Protección en el Hogar para las Personas con la Enfermedad de Alzheimer. Available at: https://www.nia.nih.gov/sites/default/files/HomeSAFESp_06_05_06.pdf. Last accessed January 27, 2014.

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